España adelanta a Francia: un crecimiento real, impulsado por su población
L’Espagne devance la France : une croissance réelle, portée par sa population
Español
El 30 de octubre, los institutos de estadística de ambos países publicaron sus cuentas del tercer trimestre: el producto interior bruto (PIB) español creció un 0,6 % y el francés retrocedió un 0,1 %. La diferencia llama la atención, ya que los precios suben más deprisa en España. ¿Es real este crecimiento, o solo está inflado por la inflación?
Puntos clave
- PIB en el tercer trimestre de 2026: +0,6 % en España, −0,1 % en Francia; en tasa interanual, +2,7 % frente a un −0,1 % aproximadamente.
- Inflación armonizada en octubre: 4,9 % en España, 3,8 % en Francia; la diferencia pasa de 1,6 a 1,1 puntos en un mes.
- La población española ganó 444 205 habitantes en un año, hasta alcanzar los 49,8 millones el 1 de julio de 2026.
- PIB per cápita en estándares de poder adquisitivo (2025, UE = 100): 98 en Francia, 92 en España.
- En Francia, la producción manufacturera cae un 1,4 % en el tercer trimestre; el automóvil retrocede por cuarto trimestre consecutivo.
Dos trimestres opuestos en todo
El 30 de octubre, el Instituto Nacional de Estadística (INE) anunció que el PIB[1] había aumentado un 0,6 % entre julio y septiembre, y un 2,7 % en tasa interanual[2]. La demanda nacional (consumo, inversión y variación de existencias) aporta 2,6 puntos a ese crecimiento anual, mientras que el sector exterior apenas contribuye. El empleo, medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo[3], crece un 1,6 % interanual.
Ese mismo día, el Insee anunció un retroceso del PIB francés del 0,1 % en el tercer trimestre, tras el estancamiento del segundo[4]. Las exportaciones caen un 1,7 %, sobre todo en el sector aeronáutico, mientras que el consumo de los hogares aumenta un 0,4 %. En doce meses, el PIB francés se mantiene prácticamente estable (en torno al −0,1 %)[5].

El crecimiento español es real
Estas cifras se calculan «en volumen»: eliminan el efecto de los precios para medir solo las cantidades producidas. El 2,7 % ya está, por tanto, corregido de la subida de precios: la inflación no puede inflarlo. A precios corrientes, el PIB español crece un 5,9 % interanual, y la diferencia de unos tres puntos da el orden de magnitud del efecto de los precios en el trimestre. El aumento del empleo confirma que la actividad crece realmente.
Para comparar, todas las cifras de inflación citadas se refieren a octubre de 2026 y proceden de las estimaciones provisionales publicadas el mismo día por ambos institutos. En España, los precios de consumo suben un 4,9 % interanual, igual que en septiembre; en Francia, un 3,4 %, tras el 3,1 %[6][7]. Con el índice armonizado, que se utiliza para comparar países europeos, la diferencia es del 4,9 % frente al 3,8 %[8]. Se reduce: era de alrededor de 1,6 puntos en septiembre y es de 1,1 puntos en octubre. La inflación subyacente española, sin energía ni alimentos no elaborados, alcanza el 3,1 %[9]. La subida de precios no se limita, por tanto, al carburante.
Esta inflación tiene consecuencias: unos precios que suben más deprisa que en Francia reducen el poder adquisitivo de los hogares, lo que puede lastrar el consumo, principal motor del crecimiento español. Hablar de «falso crecimiento» sería, sin embargo, inexacto.
El papel de la demografía
Uno de los motores de la diferencia es demográfico. La población española aumentó en 444 205 personas en un año y alcanzó los 49,8 millones el 1 de julio de 2026, sobre todo gracias a la inmigración[10]. Una economista del Banco de España estimó que los inmigrantes aportaron alrededor de 1,7 puntos al crecimiento medio anual del PIB (3,7 %) entre 2022 y 2025, pero solo 0,5 puntos al del PIB per cápita (2,7 %)[11]. Una población más numerosa hace crecer el total sin enriquecer automáticamente a cada habitante.
Salir del falso duelo
Estos datos no permiten afirmar que España triunfa frente a una Francia condenada al declive. Tres elementos lo impiden. En primer lugar, la ventaja española se refiere sobre todo al volumen total: por habitante y en poder adquisitivo comparable, Francia sigue por delante, con el 98 % de la media europea en 2025 frente al 92 % de España[12]. En segundo lugar, un trimestre no hace una trayectoria, y las estimaciones son provisionales. Por último, ambos países comparten fragilidades: la inversión retrocede en Francia (−0,6 %) y se desacelera en España (+0,6 %, tras +0,9 %), y la inflación supera el 3 % a ambos lados de los Pirineos. Más que un duelo, lo que se observa son dos economías que no avanzan al mismo ritmo ni por las mismas razones, que es precisamente lo que un observatorio franco-español busca explicar.

En Francia, no todo es pasajero
El Insee atribuye parte del retroceso a factores vinculados a acontecimientos concretos: el sector aeronáutico, unas cosechas agrícolas escasas y unas centrales eléctricas menos disponibles durante las olas de calor y la sequía de septiembre. Pero otras señales son más duraderas. Según las cuentas trimestrales, la producción manufacturera cae un 1,4 % en el tercer trimestre, y la producción de automóviles baja por cuarto trimestre consecutivo (−1,5 %). El índice mensual confirma la tendencia: la producción manufacturera bajó en torno a un 1 % en mayo, un 0,9 % en junio y un 0,8 % en julio, antes de un repunte parcial del 0,3 % en agosto; sigue así un 2,5 % por debajo de su nivel de abril[13]. En los tres meses de junio a agosto, es un 1,2 % inferior a la de un año antes, con caídas marcadas en material de transporte (−5,0 %) y en el automóvil (−11,9 %). La producción en la construcción es, por su parte, un 5,0 % inferior a la de hace un año.

Estas caídas se extienden a lo largo de varios meses y afectan a varias ramas: probablemente no todas responden a accidentes puntuales, lo que matiza la idea de un simple bache. En España, la producción industrial crece un 1,5 % interanual en agosto[14]. Los datos de septiembre dirán si el repunte de agosto se confirma.
Límites y próximas fechas
Este análisis se basa en un solo trimestre y en datos provisionales, que serán revisados. El Insee publicará los resultados detallados del trimestre el 27 de noviembre y su primera estimación del cuarto trimestre el 29 de enero de 2027. Hasta entonces, conviene seguir tres indicadores: la inflación española sin energía, el ritmo de la inmigración y la producción industrial francesa, cuyos datos de septiembre se publican el 5 de noviembre[15].
Producto interior bruto: valor del conjunto de bienes y servicios producidos en el territorio durante un periodo determinado, una vez deducidos los consumos intermedios. Es la medida habitual de la actividad económica de un país. ↩︎
INE, Contabilidad Nacional Trimestral de España, tercer trimestre de 2026 (avance), publicada el 30 de octubre de 2026. Se trata de una primera estimación, sujeta a revisión. Demanda nacional: término empleado por el INE para la suma del consumo final, la inversión y la variación de existencias; el Insee emplea el término cercano de «demande intérieure» (demanda interna). ↩︎
Equivalentes a tiempo completo: número de empleos convertido a una jornada a tiempo completo, lo que permite comparar el empleo pese a las diferencias de tiempo parcial. ↩︎
Insee, Informations rapides n.º 263, «Le PIB recule légèrement au troisième trimestre 2026 (−0,1 % après 0,0 %)», 30 de octubre de 2026 (primera estimación). Variación trimestral: comparación con el trimestre anterior. Tasa interanual: comparación con el mismo trimestre del año anterior. ↩︎
Cálculo del autor a partir de los volúmenes trimestrales encadenados del Insee (corregidos de efectos estacionales y de calendario): 663 700 en el tercer trimestre de 2026 frente a 664 172 un año antes, es decir, −0,07 %, redondeado a −0,1 %. ↩︎
INE, Indicador adelantado del IPC, octubre de 2026, publicado el 30 de octubre de 2026: IPC 4,9 % (4,9 % en septiembre), inflación subyacente 3,1 %, IPCA 4,9 % (una décima menos que el mes anterior, es decir, 5,0 % en septiembre). ↩︎
Insee, Informations rapides n.º 266, 30 de octubre de 2026: IPC 3,4 % en octubre tras el 3,1 % de septiembre (dato definitivo); IPCA 3,8 % tras el 3,4 %; energía +24,1 % interanual. Resultados provisionales, definitivos el 13 de noviembre de 2026. ↩︎
IPC: índice de precios de consumo, medida nacional de la inflación. IPCA: índice de precios de consumo armonizado, calculado con un método común a la Unión Europea para comparar países; en Francia recoge el gasto sanitario neto de reembolsos, mientras que el IPC lo recoge en bruto. Para comparar España y Francia, el IPCA es, por tanto, la referencia más fiable. ↩︎
Inflación subyacente: subida de los precios sin los componentes más volátiles. El INE la calcula sin energía ni alimentos no elaborados. La estimación provisional del Insee no la detalla, por lo que en esta fecha no es posible comparar directamente la inflación subyacente. ↩︎
INE, Estadística Continua de Población, población a 1 de julio de 2026 (datos provisionales), publicada el 6 de agosto de 2026. ↩︎
Pilar Cuadrado Salinas (Banco de España), intervención en el ciclo «Cuestiones Estructurales de la Economía Española» (Consejo General de Economistas y Fedea), 2 de julio de 2026. Se trata de una estimación presentada por una economista del Banco de España, no de una posición oficial de la institución. ↩︎
Eurostat, Purchasing power parities and GDP per capita in the EU – 2025, estimaciones preliminares, 25 de marzo de 2026. El estándar de poder adquisitivo (EPA) es una unidad monetaria artificial que elimina las diferencias de nivel de precios entre países; la media de la Unión Europea vale 100. ↩︎
Insee, Informations rapides n.º 245, índice de producción industrial, agosto de 2026, publicado el 6 de octubre de 2026 (datos corregidos de efectos estacionales y de calendario). Variaciones mensuales recalculadas a partir de los índices publicados (mayo −1,0 %, junio −0,9 %, julio −0,8 %, agosto +0,3 %); caída desde abril: 102,82 / 105,41 − 1 ≈ −2,5 % (cálculo del autor). Estas cifras pueden revisarse. Producción manufacturera del tercer trimestre (−1,4 %) y producción de automóviles (−1,5 %, cuarta caída trimestral consecutiva): Insee, Informations rapides n.º 263, 30 de octubre de 2026, publicación que menciona también el sector aeronáutico, las cosechas y las centrales; la calificación de «acontecimientos concretos» es del autor. ↩︎
INE, Índices de Producción Industrial, agosto de 2026, publicado el 6 de octubre de 2026 (+1,5 % interanual, datos corregidos). Atención: este indicador abarca el conjunto de la industria y mide la evolución de un solo mes en tasa interanual, mientras que las cifras francesas citadas más arriba se refieren a la industria manufacturera y a tres meses. La comparación es, por tanto, orientativa. ↩︎
Insee, índice de producción industrial: próxima publicación el 5 de noviembre de 2026 (datos de septiembre). Los resultados definitivos de la inflación de octubre se publicarán el 13 de noviembre de 2026. ↩︎
Français
Le 30 octobre, les instituts statistiques des deux pays ont publié leurs comptes du troisième trimestre : le produit intérieur brut (PIB) espagnol a progressé de 0,6 %, le français a reculé de 0,1 %. L’écart interroge, alors que les prix montent plus vite en Espagne. Cette croissance est-elle réelle, ou seulement gonflée par l’inflation ?
Points clés
- PIB au troisième trimestre 2026 : +0,6 % en Espagne, −0,1 % en France ; sur un an, +2,7 % contre environ −0,1 %.
- Inflation harmonisée en octobre : 4,9 % en Espagne, 3,8 % en France ; l’écart passe de 1,6 à 1,1 point en un mois.
- La population espagnole a gagné 444 205 habitants en un an, pour atteindre 49,8 millions au 1er juillet 2026.
- PIB par habitant en standards de pouvoir d’achat (2025, UE = 100) : 98 pour la France, 92 pour l’Espagne.
- En France, la production manufacturière recule de 1,4 % au troisième trimestre ; l’automobile baisse pour le quatrième trimestre consécutif.
Deux trimestres que tout oppose
Ce 30 octobre, l’Institut national de la statistique espagnol (INE) a annoncé que le PIB[1] avait augmenté de 0,6 % entre juillet et septembre, et de 2,7 % sur un an[2]. La demande nationale (consommation, investissement et variations de stocks) apporte 2,6 points à cette hausse annuelle, tandis que le commerce extérieur contribue à peine. L’emploi, en équivalents temps plein[3], progresse de 1,6 % sur un an.
Le même jour, l’Insee a annoncé un recul du PIB français de 0,1 % au troisième trimestre, après une stabilité au deuxième[4]. Les exportations reculent de 1,7 %, surtout dans l’aéronautique, tandis que la consommation des ménages augmente de 0,4 %. Sur douze mois, le PIB français est quasi stable (environ −0,1 %)[5].

La croissance espagnole est bien réelle
Ces chiffres sont calculés « en volume » : ils retirent l’effet des prix pour ne mesurer que les quantités produites. Le chiffre de 2,7 % est donc déjà corrigé de la hausse des prix : l’inflation ne peut pas le gonfler. À prix courants, le PIB espagnol progresse de 5,9 % sur un an, et l’écart d’environ trois points donne l’ordre de grandeur de l’effet des prix sur le trimestre. La hausse de l’emploi confirme que l’activité augmente réellement.
Pour comparer, tous les chiffres d’inflation cités ici portent sur octobre 2026, à partir des estimations provisoires publiées le même jour par les deux instituts. En Espagne, les prix à la consommation augmentent de 4,9 % sur un an, comme en septembre ; en France, de 3,4 %, après 3,1 %[6][7]. Sur l’indice harmonisé, utilisé pour les comparaisons entre pays européens, l’écart est de 4,9 % contre 3,8 %[8]. Il se réduit : il était d’environ 1,6 point en septembre, il est de 1,1 point en octobre. L’inflation sous-jacente espagnole, hors énergie et alimentation non élaborée, atteint 3,1 %[9]. La hausse des prix ne se limite donc pas au carburant.
Cette inflation n’est pas sans effet : des prix qui montent plus vite qu’en France réduisent le pouvoir d’achat des ménages, ce qui peut peser sur la consommation, principal moteur de la croissance espagnole. Parler de « fausse croissance » serait pourtant inexact.
Le rôle de la démographie
L’un des moteurs de l’écart est démographique. La population espagnole a augmenté de 444 205 personnes en un an et atteint 49,8 millions au 1er juillet 2026, surtout grâce à l’immigration[10]. Une économiste de la Banque d’Espagne a estimé que les immigrés ont apporté environ 1,7 point à la croissance annuelle moyenne du PIB (3,7 %) entre 2022 et 2025, mais 0,5 point seulement à celle du PIB par habitant (2,7 %)[11]. Une population plus nombreuse fait croître le total sans enrichir mécaniquement chaque habitant.
Sortir du faux duel
Ces données ne permettent pas de confirmer une Espagne qui triomphe face à une France condamnée au déclin. Trois éléments l’en empêchent. D’abord, l’avance espagnole concerne surtout le volume total : par habitant et à pouvoir d’achat comparable, la France reste devant, avec 98 % de la moyenne européenne en 2025 contre 92 % pour l’Espagne[12]. Ensuite, un trimestre ne fait pas une trajectoire, et les estimations sont provisoires. Enfin, les deux pays partagent des fragilités : l’investissement recule en France (−0,6 %) et ralentit en Espagne (+0,6 %, après +0,9 %), et l’inflation dépasse 3 % des deux côtés. Plutôt qu’un duel, on observe deux économies qui n’avancent ni au même rythme ni pour les mêmes raisons, ce qui est justement ce qu’un observatoire franco-espagnol cherche à éclairer.

Côté français, tout n’est pas passager
L’Insee relie une partie du recul à des facteurs liés à des événements précis : l’aéronautique, de faibles récoltes agricoles et des centrales électriques moins disponibles pendant les vagues de chaleur et la sécheresse de septembre. Mais d’autres signaux sont plus durables. Selon les comptes trimestriels, la production manufacturière recule de 1,4 % au troisième trimestre, et la production automobile baisse pour le quatrième trimestre consécutif (−1,5 %). L’indice mensuel confirme la tendance : la production manufacturière a baissé d’environ 1 % en mai, de 0,9 % en juin et de 0,8 % en juillet, avant un rebond partiel de 0,3 % en août ; elle reste ainsi 2,5 % sous son niveau d’avril[13]. Sur les trois mois de juin à août, elle est inférieure de 1,2 % à son niveau d’un an plus tôt, avec des replis nets dans les matériels de transport (−5,0 %) et dans l’automobile (−11,9 %). La production dans la construction est, elle, inférieure de 5,0 % sur un an.

Ces baisses s’étalent sur plusieurs mois et touchent plusieurs branches : elles ne relèvent donc sans doute pas toutes d’accidents ponctuels, ce qui nuance l’idée d’un simple trou d’air. En Espagne, la production industrielle progresse de 1,5 % sur un an en août[14]. Les chiffres de septembre diront si le rebond d’août se confirme.
Limites et échéances
Cette analyse repose sur un seul trimestre et sur des données provisoires, qui seront révisées. L’Insee publiera les résultats détaillés du trimestre le 27 novembre et sa première estimation du quatrième trimestre le 29 janvier 2027. D’ici là, trois points sont à suivre : l’inflation espagnole hors énergie, le rythme de l’immigration, et la production industrielle française, dont les données de septembre sortent le 5 novembre[15].
Produit intérieur brut : valeur de l’ensemble des biens et services produits sur le territoire pendant une période donnée, après déduction des consommations intermédiaires. C’est la mesure usuelle de l’activité économique d’un pays. ↩︎
INE, Contabilidad Nacional Trimestral de España, troisième trimestre 2026 (avance), publication du 30 octobre 2026. Il s’agit d’une première estimation, révisable. Demande nationale : terme employé par l’INE pour la somme de la consommation finale, de l’investissement et des variations de stocks ; l’Insee emploie le terme voisin de « demande intérieure ». ↩︎
Équivalents temps plein : nombre d’emplois ramené à une durée de travail à temps complet, ce qui permet de comparer l’emploi malgré les écarts de temps partiel. ↩︎
Insee, Informations rapides n° 263, « Le PIB recule légèrement au troisième trimestre 2026 (−0,1 % après 0,0 %) », 30 octobre 2026 (première estimation). Variation trimestrielle : comparaison avec le trimestre précédent. Glissement annuel : comparaison avec le même trimestre de l’année précédente. ↩︎
Calcul de l’auteur à partir des volumes trimestriels chaînés de l’Insee (CVS-CJO) : 663 700 au troisième trimestre 2026 contre 664 172 un an plus tôt, soit −0,07 %, arrondi à −0,1 %. ↩︎
INE, indicador adelantado del IPC, octobre 2026, publié le 30 octobre 2026 : IPC 4,9 % (4,9 % en septembre), inflation sous-jacente 3,1 %, IPCH 4,9 % (en baisse d’un dixième sur un mois, donc 5,0 % en septembre). ↩︎
Insee, Informations rapides n° 266, 30 octobre 2026 : IPC 3,4 % en octobre après 3,1 % en septembre (résultat définitif) ; IPCH 3,8 % après 3,4 % ; énergie +24,1 % sur un an. Résultats provisoires, définitifs le 13 novembre 2026. ↩︎
IPC : indice des prix à la consommation, mesure nationale de l’inflation. IPCH : indice des prix à la consommation harmonisé, calculé selon une méthode commune à l’Union européenne pour comparer les pays ; en France, il suit les dépenses de santé nettes des remboursements, alors que l’IPC les suit brutes. Pour comparer l’Espagne et la France, l’IPCH est donc la référence la plus fiable. ↩︎
Inflation sous-jacente : hausse des prix hors éléments très volatils. L’INE la calcule hors énergie et alimentation non élaborée. L’estimation provisoire de l’Insee ne la détaille pas : la comparaison directe de l’inflation sous-jacente n’est donc pas possible à cette date. ↩︎
INE, Estadística Continua de Población, population au 1er juillet 2026 (données provisoires), publication du 6 août 2026. ↩︎
Pilar Cuadrado Salinas (Banco de España), intervention lors du cycle « Cuestiones Estructurales de la Economía Española » (Consejo General de Economistas et Fedea), 2 juillet 2026. Il s’agit d’une estimation présentée par une économiste de la Banque d’Espagne, et non d’une position officielle de l’institution. ↩︎
Eurostat, Purchasing power parities and GDP per capita in the EU – 2025, estimations préliminaires, 25 mars 2026. Le standard de pouvoir d’achat (SPA) est une unité monétaire artificielle qui élimine les écarts de niveaux de prix entre pays ; la moyenne de l’Union européenne vaut 100. ↩︎
Insee, Informations rapides n° 245, indice de la production industrielle, août 2026, publié le 6 octobre 2026 (données corrigées des variations saisonnières et des jours ouvrables). Variations mensuelles recalculées à partir des indices publiés (mai −1,0 %, juin −0,9 %, juillet −0,8 %, août +0,3 %) ; baisse depuis avril : 102,82 / 105,41 − 1 ≈ −2,5 % (calcul de l’auteur). Ces chiffres peuvent être révisés. Production manufacturière du troisième trimestre (−1,4 %) et production automobile (−1,5 %, quatrième baisse trimestrielle consécutive) : Insee, Informations rapides n° 263, 30 octobre 2026, publication qui mentionne aussi l’aéronautique, les récoltes et les centrales ; la qualification d’« événements précis » est celle de l’auteur. ↩︎
INE, Índices de Producción Industrial, août 2026, publié le 6 octobre 2026 (+1,5 % sur un an, données corrigées). Attention : cet indicateur couvre l’ensemble de l’industrie et mesure l’évolution d’un seul mois sur un an, alors que les chiffres français cités plus haut portent sur l’industrie manufacturière et sur trois mois. La comparaison est donc indicative. ↩︎
Insee, indice de la production industrielle : prochaine publication le 5 novembre 2026 (données de septembre). Les résultats définitifs de l’inflation d’octobre seront publiés le 13 novembre 2026. ↩︎